Cuerpo erótico

El aliento de tus manos flameantes
sopla el abanico de mi aureola,
resuenan los timbales de mis labios
al contacto de tu piel humedecida.
Brota el manantial de tus oquedades
como fragancia que emerge de las rosas
y el envolvente hilo de tus brazos
se enreda en telaraña entre mis piernas.
La tibieza de tu piel color canela
sacude la sutileza silvestre de mi vientre,
se estremece el cortejo de mis labios
libando el polvillo de las flores.
Tu cuerpo se perdió dentro del mío
como las sendas que extinguió el rocío,
nuestras mentes fundidas se envolvieron
igual a las olas que se llevó el viento.
(Foto tomada de internet)