Elsa Bornemann

10.06.2013 19:48

Chau Mariano

No conocí el paisito

De donde tú llegabas:

Lo busqué en cada mapa

Pero no figuraba.

Por eso, al ver tus ojos

Yo me lo imaginaba

Con un río celeste

Oleando en sus mañanas.

(¿Fue el río el que te puso

de agua la mirada

y esa manera dulce

de apoyarla en la nada?)

No conocí el paisito

De donde tú llegabas:

Por eso,

al oír tu risa

Yo me lo dibujaba

Con una torre alta,

Henchida de campanas.

(¿Fue allí donde aprendiste

a alzar la carcajada

y ese modo de darla

sonora, larga, clara?)

No conocí el paisito

de donde tú llegabas.

Toqué tu piel y dije:

-Viene de donde se ama.

Por eso fui tu amiga:

De puro equivocada,

Que hoy sé que no habría río,

ni torre ni campanas...

Fuiste un sueño apenitas

Y era yo quien soñaba.

Tan sólo había tu pecho

Con la puerta cerrada,

Sin rincón de caricias,

Sin paloma anidada,

Sin lugar para un beso,

Sin luces ni guitarras.

Por eso no podías

Sentir que me hacías falta

Ni beber de a poquito

El color de mi lágrima.

Por eso no podías

Atarte a mis palabras,

La mitad,

entre risas

Y la otra lloradas.

En vano tantos versos

De siesta amanzanada.

En vano tantos versos:

Mi silencio extrañabas.

Por eso ni siquiera

Decirme qué pasaba

En un día cualquiera

Me dejaste olvidada.

Qué triste es despedirte,

Pasajero de mi alma...

Tu recuerdo me sigue

Como un pájaro en llamas.

No podías quererme.

Hoy lo entiendo y me daña

Pero sé que es la vida

La que anuda o separa.

No conocí el paisito

Del que te despegabas

Ni tampoco tú el mío,

Coloreado de infancia.

¿A quién culpar entonces

de estas cosas que pasan?

Me llevo mi solcito:

Le sobra a esta nevada.

Mi última muñeca

Mira y no entiende nada.

Mi última inocencia

Es lágrima en la almohada.

Ya apago los reproches,

Como apago mi lámpara

Mientras una certeza

Se enciende en madrugada:

No pudiste quererme.

Eso es todo.

Qué lástima.

Ahora sí:

Chau, Mariano.

 

 

 

(Foto tomada de internet)