Aquí con mis penas.

Aquí con mis penas, siempre venideras convertidas en polvo,
estrellas, en nada
profanadas por el aroma del viento,
cayendo silenciadas, perdidas, malditas.
Revolcadas por brisa y llanto,
pisoteadas en divinos recuerdos,
Vagando por las bellas y eternas soledades.
Enterradas en mi pecho vacío Cortejando la perdición.